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El chupete no produce malformaciones dentales si se abandona antes de los tres años.

El deséo de chupar está relacionado con la necesidad esencial de sobrevivir. Este  deseo  no desaparece en los primeros meses de edad y es frecuente encontrar a niños con 3-4 años que succionan (sus chupetes o sus dedos pulgares) con intensidad.

Chuparse el dedo con lleva peores consecuencias que con el chupete

Es recomendable que a partir del año y medio, los bebés empiecen a usar el chupete sólo para dormir, ya que a partir del año o el año y medio, la necesidad natural de chupar de los niños disminuye, a medida que ganan en autonomía e independencia. En esta etapa, los niños viven un intenso proceso de evolución hacia un desarrollo superior, son más activos en general, pero el chupete continúa siendo una herramienta que les ayuda a relajarse.

A los dos años de edad, el niño utiliza el chupete como un juguete para succionar. Olvidarse del chupete antes de los 2 años, evitará que el bebé recurra a los dedos como elemento de sustitución. La recomendación general de los pediatras es que el bebé deje el chupete antes de los 3 años de edad. Aunque no se trata de una regla fija, ya que hay otros condicionantes que pueden hacer que estos plazos sean flexibles, como el grado de madurez del pequeño o determinadas circunstancias médicas o psicosociales.

Para quitar el chupete a tu bebé, puedes seguir los siguientes consejos

Trucos para dejar el chupete

Debes quitarle el chupete de manera paulatina, explicándole por qué debe dejarlo y teniendo siempre en cuenta el momento idóneo.

  • Refuerza su autoestima con mensajes que le transmitan lo contenta que estás con él por lo mayor que se ha hecho y por cómo consigue logros día a día, para enlazarlo con la retirada del chupete.
  • La reafirmación positiva funciona bien con los niños de más de un año. Así que elogia a tu hijo cuando se comporte como un niño mayor.
  • Pon metas al niño, como por ejemplo, que use el chupete solamente para dormir, y premiale por conseguir esas metas.
  • Busca el momento de mayor estabilidad y tranquilidad posible. Date tiempo para que tu hijo abandone el hábito del chupete, mejor ir poco a poco. Elige el mejor momento para él, siempre en una situación tranquila y relajada, que no coincida con cambios importantes en su vida o en la vida familiar que puedan afectarle. Si se mueven los dientes del niño, habla con el dentista y pide consejo.

Dependiendo de la edad puedes involucrar al niño o no en su retirada. Si se trata de un pequeño suficientemente maduro se le pueden ofrecer diferentes posibilidades para que elija la que le parezca más atractiva.

  • Ofrécele diferentes opciones para deshacerse del chupete, como por ejemplo que lo tire a la basura, que se lo regale a alguien querido y cercano, que lo ponga bajo la almohada para el Ratoncito Pérez a ver si le trae un regalo, canjearlo directamente por un regalo que le den sus padres, etc. Si se involucra en la decisión de dejarlo será más fácil que no vuelva a pedirlo y, en caso de hacerlo, podemos recordarle que él / ella estaba de acuerdo.
  • Explícale que si sigue con el chupete tendrá problemas en la boca y en los dientes e incluso involucra en esto al pediatra o al dentista.
  • Debes utilizar el refuerzo como método para afianzar los progresos en la retirada del chupete. Por ejemplo, si lo ha dejado ya durante el día, puedes premiarlo con cosas que le gusten: salida al parque, leerle un cuento, comprarle un pelota, etc.
  • Si el niño sigue siendo reacio se pueden usar trucos para que el chupete deje de ser tan atractivo como por ejemplo, cortar o raspar las tetinas para que al chuparlo la textura le resulte desagradable, alternar su uso con vasos especiales para niños, impregnarlo con sabores naturales a los que tu niño sea reacio, etc.
  • No dejes el chupete a la vista. No cedas ante el llanto y las rabietas, recuérdale que ya es mayor para usarlo. “Desde luego una de las bases de una correcta educación es la firmeza y la constancia, por lo que si hemos decidido retirarle el chupete debemos de permanecer firmes en nuestra decisión y no dárselo bajo ningún concepto”, aconseja la psicóloga.
  • Para aquellos niños más complicados se puede utilizar algún sistema de puntos por días, como si fuera un concurso: el niño gana puntos los días que no lo utiliza y cuando llega a un número determinado de puntos se canjean por un premio. 

Lo que no debes hacer a la hora de quitarle chupete

  • Ser agresivo o enfadarse con el niño.
  • Quitárselo de repente.
  • No tener en cuenta los momentos de mayor ansiedad del niño.
  • No tener en cuenta el por qué tiene la necesidad de usar el chupete.
  • Empezar la retirada durante momentos estresantes como cambios de domicilio, separaciones, comienzo de curso, nacimientos de hermanos, etc.
  • Castigarle o humillarle si llora.

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